¿Qué le diría usted a un joven del Siglo XXI acerca de la
virginidad? las relaciones sexuales, como hacer para que no tenga contacto con
ellos, ¿le diría usted que los jóvenes de antes eran más puros? ¿que se casaban
más tarde y llegaban vírgenes hasta el matrimonio? la sociedad actual es
criticada, como si de verdad afrontáramos un periodo de crisis sexual, pero en
realidad no es así, Libros como el Decamerón, Laberinto de Amor y Romeo y
Julieta, muestran como las mujeres sostenían relaciones sexuales desde edades
muy tempranas, como los catorce años, la castidad fue un sistema de control
religioso, porque de alguna manera se evitaba la concepción indeseada, los jóvenes
de diversas religiones y credos se masturban a la misma edad promedio, y
sostienen relaciones sexuales casi en la misma época, de hecho, estudios científicos
han probado que los religiosos ven más pornografía que aquellos con una educación
más flexible.
"Cásense para tener sexo" parece ser la directriz de
algunas denominaciones evangélicas, luchando contra el natural deseo que tienen
las personas, parece que todo hay que encerrarlo en un compromiso, que debe ser
tomado con mucha calma y calculo, que debe ser evaluada, y debe procurar la
felicidad de ambas partes, el matrimonio no es el fin del sexo, ni el sexo el
fin del matrimonio, no tiene nadie porque esperar hasta casarse para hacerlo.
la gente no recuerda que los hombres de antaño visitaban los prostíbulos con
tanta frecuencia, porque procurando la honra a sus pretendidas, arrastraban a
la esclavitud sexual a otras mujeres, convirtiendo a unas en diosas y a otras
en retretes, como si ambas no fueran mujeres que sienten y que piensan, ahora,
que durante siglos, la imagen de la mujer pura y sin deseos sexuales polarizo
la figura de una santa o una bruja, ella no podía ser libre de sentir esos
deseos, al menos que fuera con su marido, fuera de eso, está la adultera, quien
era condenada a la muerte, ¿cuál es el temor que se esconde detrás de la
virginidad femenina? es claro que el mayor temor es que los hombres críen
huevos de otro nido, o ellas afronten solas la economía de un nuevo miembro de
la familia. Pero ante esto, los métodos de planificación han dado enormes
pasos, tampoco son como antes, excusas, las enfermedades de transmisión sexual,
vergonzosas marcas de depravación sexual.
Las medidas tomadas para preservar la virginidad femenina, son
cuando más, absurdas y retrogradas, en algunas culturas se les castra del clítoris
para que no sientan placer, porque el placer es sinónimo de pecado, y el pecado
desagrada a un dios que ha provisto de todos los medios para disfrutarlo, pero
cree que los hombres no pueden dominarlo. la sabana ritual de la primera noche,
era prueba de que la mujer no solo no los disfruto, sino que se presentó como
un sacrificio puro ante el hombre merecedor de aquella dadiva, la virginidad,
pero si el himen no es prueba de pureza, algunos programas cristianos en
estados unidos alientan la castidad, pero para llegar hasta allá, las personas
sostienen relaciones anales, orales, y prácticas de manipulación genital o masturbación,
porque la virginidad se basa en no penetrar la vagina con el pene, pero ¿de qué
diablos sirve llegar con la vagina intacta si el pensamiento ya ha viajado por
todos esos terrenos?
El uso de los consoladores desde la época victoriana prueba como
el sexo siempre ha sido una necesidad, cuando más, innegable e irreemplazable
en los seres humanos, dotados como todos los demás animales de estas
capacidades para tenerlos, y más allá, porque siendo unos de los pocos seres
que son capaces de disfrutarlo a voluntad cuantas veces desean (o les del
cuerpo) a diferencia de los animales que esperan a que la hembra entre en celo
o estado de estro.
¿y qué debe hacer una joven frente a esto? repartírselo a todo el
mundo, convertirse en una puta, NO, aprende a disfrutar con responsabilidad de
una parte importante de la vida, que no puede ser delimitada por unas creencias
que ya no tienen vigor en esta época, a cuidar su cuerpo, hablo de mujer,
porque son ellas las que se ven estigmatizadas con esta concepción machista de
que la virginidad es solo responsabilidad de ellas, y ellas son las que deben
llegar vírgenes al matrimonio, como si el himen no se rompiera más que por la penetración
del falo, o como si el contacto vagina- pene fuera la única posibilidad de
dejar de ser "virgen", o como si la actividad sexual no comenzara
desde el momento mismo del deseo, y es ahí donde ya no hay castidad posible,
desde el deseo sexual, ¿cómo borraran toda sobra de deseo sexual los
espirituales? ante tal pregunta surge una respuesta irrevocable, no hay tal
posibilidad, ahí está el impulso, ahí está el deseo, nadie puede deshacerse de él.
Por lo tanto, hay que educar para que se haga uso responsable del tal.


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