sábado, 29 de marzo de 2014

Una guerra entre dos....

La primera vez que se enamoró, estaba tan sumergido en aquella sensación que no pudo creer cuando ella le dijo "lo siento, ya no te quiero" es como si le hubieran arrancado el corazón, y aun sintiera el cuchillo clavarse en el pecho, la segunda vez que amó, no podía creer cuantos amores aparte de el podía tener ella,  nunca fue muy versado en el amor, de hecho no sería la única vez que repetiría ese fracaso, una y otra vez fallaba con una y otra persona, golpe tras golpe, hasta que el amor se volvió reservado, hasta que las ilusiones se convirtieron en incertidumbres, el no podía creer que pudieran ser así. "El que se enamora pierde"

Eso repetía ella, que entregó su virginidad a su primer novio, quien la cambió por una de sus amigas, se burló de ella, ¿cuantas veces tendría que enamorarse para entender que los hombres solo querían una cosa? sexo, pero no quieren pagar el precio por ello, usada por muchos, ella se cansó de tantas falsas promesas, ya no podía creer ninguna, ya las había escuchado todas "te amo", "nunca te dejare", "soy solo tuyo"... ya no contaba los hombres, se aburrían por una u otra razón, y la dejaban bajo cualquier pretexto...

Estaban mejor solos, y se encontraron, ella lo miro a él, y él se dejó seducir por ella, se besaron, fueron a la cama, se dijeron "te amo", pero nunca se creyeron, jamás confiaron el uno en el otro, llevaban sus guerras a la cama, y compartieron lecho, sus miedos hablaban a gritos, y solo lograban entenderse cuando los cuerpos comulgaban entre sí, ¿qué haremos? no hay salida decían los dos...

Pero tercos, seguían entregándose a creer que mañana podía ser el día, en que soltaran sus armas, y se dejaran amar, no buscaron el uno en el otro, más que la manera de amarse, ¿puede un hombre vivir con una mujer toda la vida? la pregunta es... ¿puede un hombre olvidar a una mujer toda la vida? 


Cuando habrán de cansarse de luchar quienes deben amar...

martes, 25 de marzo de 2014

El Mito de la Virginidad...

¿Qué le diría usted a un joven del Siglo XXI acerca de la virginidad? las relaciones sexuales, como hacer para que no tenga contacto con ellos, ¿le diría usted que los jóvenes de antes eran más puros? ¿que se casaban más tarde y llegaban vírgenes hasta el matrimonio? la sociedad actual es criticada, como si de verdad afrontáramos un periodo de crisis sexual, pero en realidad no es así, Libros como el Decamerón, Laberinto de Amor y Romeo y Julieta, muestran como las mujeres sostenían relaciones sexuales desde edades muy tempranas, como los catorce años, la castidad fue un sistema de control religioso, porque de alguna manera se evitaba la concepción indeseada, los jóvenes de diversas religiones y credos se masturban a la misma edad promedio, y sostienen relaciones sexuales casi en la misma época, de hecho, estudios científicos han probado que los religiosos ven más pornografía que aquellos con una educación más flexible.



"Cásense para tener sexo" parece ser la directriz de algunas denominaciones evangélicas, luchando contra el natural deseo que tienen las personas, parece que todo hay que encerrarlo en un compromiso, que debe ser tomado con mucha calma y calculo, que debe ser evaluada, y debe procurar la felicidad de ambas partes, el matrimonio no es el fin del sexo, ni el sexo el fin del matrimonio, no tiene nadie porque esperar hasta casarse para hacerlo. la gente no recuerda que los hombres de antaño visitaban los prostíbulos con tanta frecuencia, porque procurando la honra a sus pretendidas, arrastraban a la esclavitud sexual a otras mujeres, convirtiendo a unas en diosas y a otras en retretes, como si ambas no fueran mujeres que sienten y que piensan, ahora, que durante siglos, la imagen de la mujer pura y sin deseos sexuales polarizo la figura de una santa o una bruja, ella no podía ser libre de sentir esos deseos, al menos que fuera con su marido, fuera de eso, está la adultera, quien era condenada a la muerte, ¿cuál es el temor que se esconde detrás de la virginidad femenina? es claro que el mayor temor es que los hombres críen huevos de otro nido, o ellas afronten solas la economía de un nuevo miembro de la familia. Pero ante esto, los métodos de planificación han dado enormes pasos, tampoco son como antes, excusas, las enfermedades de transmisión sexual, vergonzosas marcas de depravación sexual.


Las medidas tomadas para preservar la virginidad femenina, son cuando más, absurdas y retrogradas, en algunas culturas se les castra del clítoris para que no sientan placer, porque el placer es sinónimo de pecado, y el pecado desagrada a un dios que ha provisto de todos los medios para disfrutarlo, pero cree que los hombres no pueden dominarlo. la sabana ritual de la primera noche, era prueba de que la mujer no solo no los disfruto, sino que se presentó como un sacrificio puro ante el hombre merecedor de aquella dadiva, la virginidad, pero si el himen no es prueba de pureza, algunos programas cristianos en estados unidos alientan la castidad, pero para llegar hasta allá, las personas sostienen relaciones anales, orales, y prácticas de manipulación genital o masturbación, porque la virginidad se basa en no penetrar la vagina con el pene, pero ¿de qué diablos sirve llegar con la vagina intacta si el pensamiento ya ha viajado por todos esos terrenos?

El uso de los consoladores desde la época victoriana prueba como el sexo siempre ha sido una necesidad, cuando más, innegable e irreemplazable en los seres humanos, dotados como todos los demás animales de estas capacidades para tenerlos, y más allá, porque siendo unos de los pocos seres que son capaces de disfrutarlo a voluntad cuantas veces desean (o les del cuerpo) a diferencia de los animales que esperan a que la hembra entre en celo o estado de estro.


¿y qué debe hacer una joven frente a esto? repartírselo a todo el mundo, convertirse en una puta, NO, aprende a disfrutar con responsabilidad de una parte importante de la vida, que no puede ser delimitada por unas creencias que ya no tienen vigor en esta época, a cuidar su cuerpo, hablo de mujer, porque son ellas las que se ven estigmatizadas con esta concepción machista de que la virginidad es solo responsabilidad de ellas, y ellas son las que deben llegar vírgenes al matrimonio, como si el himen no se rompiera más que por la penetración del falo, o como si el contacto vagina- pene fuera la única posibilidad de dejar de ser "virgen", o como si la actividad sexual no comenzara desde el momento mismo del deseo, y es ahí donde ya no hay castidad posible, desde el deseo sexual, ¿cómo borraran toda sobra de deseo sexual los espirituales? ante tal pregunta surge una respuesta irrevocable, no hay tal posibilidad, ahí está el impulso, ahí está el deseo, nadie puede deshacerse de él. Por lo tanto, hay que educar para que se haga uso responsable del tal.