viernes, 31 de marzo de 2017

Sexo, sexo y más sexo…


 Parece increíble que yo diga esto, pero… tanto sexo me tiene asqueado, ya he visto demasiadas vaginas en internet, y demasiados senos, ya se me olvidó si hacían parte de una mujer, o son otra forma de vida, ya confundo el coito con peleas callejeras, me siento viendo national geographic, esta vaina del coito se nos volvió un accesorio más de cartera, las tetonas, las culonas, y tantas mentiras, que excitante es la mujer que sabe usar sus manos, o sus palabras, cuyo aroma lleva al éxtasis, hay más cosas detrás del erotismo que las curvas, las curvas no son sinónimo de buena cama, ni de orgasmo, algunas creen que por eso son las mejores amantes.

Estoy mamado de darle culto a las mujeres de cirujano, de buscar una piel sin defecto, o de disfrutar gemidos fuertes en una habitación, que todo el mundo sepa que uno no está haciendo el amor, sino en una sala de torturas, los gritos no tienen que despertar a toda la ciudad, ni las mujeres tienen que cabalgarnos como caballo desbocado, no hay necesidad de tantas maromas de circo para hacer el amor, el sexo no es gimnasio, es parque de diversiones, no es una medida olímpica, o una carrera de corta duración, no me excita el tener que vérmelas con una profesional de sexo que sabe hacer el oral perfecto, pero quiere su dinero, ya me cansé del sexo por desahogo, quiero caricias, palabras no fingidas, respiraciones fuertes inconscientes, mordidas auténticas, besos sin cesar, enrojecimiento, sudor, muchos silencios, complicidad, ojos que se miran fijamente, o que se cierran en la cúspide del sol, quiero los pies que se doblan de placer, o un te amo después de que todo terminó.


A mí ya no me manden fotos de mujeres que se creen sexys por bailar rápido o tener buen culo, yo quiero sexo real, con una persona real, con alguien que no tiene preparado un guion a la hora de la cama.