Comenzar con algo sencillo, lleva el nombre de "planificar"
porque la persona que lo hace, está pensando a futuro, no es solo una medida
para disfrutar relaciones sexuales ilícitas, sino para labrar el propio futuro
como más seguro, para no hallarse en enorme dificultades, o desviarse del
objetivo que se hallan trazado en la vida, esa carrera de abogado con
doctorado, llegar a altas esferas de la empresa, o simplemente ser un cantante
famoso, que de otra manera, sería mucho más difícil capturar, además, quien
planifica, piensa también, en el bienestar de la criatura que procreará, sin
niños abandonados, o carentes de las necesidades básicas, vulnerables a los
comportamientos delictivos, o en mayor caso, llenos de traumas por abandono y
maltrato, La persona que se toma la pastilla, o que se pone el condón se
conoce, sabe que el placer sexual es un impulso natural dentro de su cuerpo, y
no ve nada de malo en dar lugar a ese impulso de manera controlada, antes que
reprimirlo, no lo pone como un pecado.
La adolescencia es una etapa de transición para el cuerpo, donde la persona
pasa de su infancia a la madurez física, la madurez emocional tomará mucho más
tiempo, y aunque una mujer se pueda definir a sí misma como "madura"
el desarrollo psicológico en la adolescencia se sigue siendo aún
"poco maduro" la sociedad actual se ha enfocado en alargar el tiempo
del embarazo para que las personas gocen de sus derechos en esta etapa, y
puedan luego tomar la decisión de ser padres con más conciencia y preparados para
afrontar las enormes dificultades que esto catapulta, además, el sujeto contemporáneo
debe afinar cada día mas sus habilidades laborales y sociales para moverse en
un mundo en movimiento cada vez más vertiginoso, ya no se vive en una era donde
cultivar el campo era suficiente para vivir bien, o se graduaba uno de
bachillerato y ya podía tener trabajo bien remunerado y fijo hasta el fin de
sus días, esa estabilidad dejó de existir, por lo cual, la persona puede
hallarse ante sus instintos ahogados, pero debe tomar un camino hacia sus
objetivos.
En la escasa experiencia de diez años como docente he podido contemplar que
hay tres motivos por los cuales no se planifica o se protege a la hora de las
relaciones sexuales.
1. Por miedo. Algunos adolescentes son adoctrinados de manera dolorosa a
pensar que el sexo es pecado, y que el solo hecho de tener relaciones ya los
hace criminales, en muchos de los casos, no se usa métodos de planificación,
porque el núcleo de la familia religiosa ve como prostitución acolitar tales
estrategias, la persona que avanza con deseo pero con miedo al "que dirán"
cae en la trampa de su razonamiento, y por ende, tiene que asumir un rol de
estigma permanente.
2. Por ignorancia: en casa no se habla de esos temas, los padres, seguramente
padres adolescentes algunos, tienen miedo de hablar a sus pequeños de estos
asuntos, como si fueran de meno menester, la curiosidad hace que avancen
sin precaución por un camino plagado de sabores y placeres que puede ser cuanto
más peligroso, un adolescente abandonado sin instrucción alguna es simplemente
una víctima de nuestra falta de educación.
3. Por subvaloración: el mayor peligro radica también en la raíz de la
psique adolescente, el lema de esta etapa es "a todos les pasa, menos a mí,
porque soy diferente" así que no falta el arriesgado o arriesgada que toma
la vida como si se tratara de una película de sí misma, donde ella o el son los
héroes a los que las balas les pasan rozando.
Ahora bien, que ni los adultos nos salvamos de tales cosas, hay que
echar a pensar cada vez que se tiene relaciones sexuales ¿qué es lo que se
quiere de la persona con la que se está? y ¿son los valores, la ética y el
pensamiento que yo quiero transmitir a mi descendencia? carece de sentido esto
cuando se está completamente enamorado, pero recobra cuando el enamoramiento
pasa, y la luz de la razón vuelve a lugar.

